16 de Octubre del 2018
PROGRAMA DE SALUD INTERCULTURAL CIERRA AÑO DE ACTIVIDADES
ENERO
02
Programa está integrado por equipo de salud y lawentuchefes de la cultura mapuche
El equipo de medicina intercultural del CESFAM 18 de Septiembre está integrado por Marisol Raín y Carmen Inaicheo, “conocedoras de las yerbas medicinales” facilitadoras, Magda Esbry nutricionista, Alejandro Fernández kinesiólogo, Alejandro Triviño sicólogo, Marcela Pérez técnico de enfermería de nivel superior y Sandra Montiel asistente social. Este programa denominado PESPI fue creado por el Ministerio de Salud con el objeto de velar por el correcto uso de la medicina natural en la población usuaria. De esta manera, se respeta la pertinencia cultural en los tratamientos propiciando su uso complementario y no alternativo. Las lawentuchefes, en este sentido, tienen la tarea relevante de prescribir la medicina natural a su población usuaria en cantidades, dosis y tiempos de uso adecuados a cada persona, promoviendo además, la adherencia a la medicina formal indicada por el equipo de salud.
Para cerrar el año de trabajo, el PESPI invitó a un grupo de funcionarios y funcionarias del CESFAM a una caminata por el sector Prat, de manera de acercarlos a la naturaleza y al reconocimiento de las yerbas medicinales autóctonas. La actividad contempló la realización de una ceremonia mapuche en que se pide permiso a la Madre Tierra para visitarla y para atrapar las energías positivas. Lo destacable de la actividad fue la invitación al respeto por la naturaleza ya que se prohibió la recolección de la flora existente y la eliminación de basura en el sector. Sólo las lawentuchefes pudieron tomar algunas plantas, necesarias para la realización del Llilliatún.
En la ocasión, participaron la lawentuchefe Graciela Díaz y la Encargada del programa similar del CESFAM Juan Damianovic trabajadora social Jenifer Vásquez. El PESPI del CESFAM 18 de Septiembre aprovechó la oportunidad para ofrecer un homenaje a una de sus integrantes, Magda Esbry, quien se acoge a retiro. De manos de sus compañeros de equipo recibió un galvano y una planta de canelo, el árbol sagrado del pueblo mapuche.
Compartir