12 de Diciembre del 2018
EL SALTO ARTÍSTICO DE 04 VIOLINISTAS DE LA ESCUELA PEDRO PABLO LEMAITRE
ABRIL
11
Durante 10 días las estudiantes junto a sus madres se acogieron al intenso programa del XXI Campamento Musical Marqués de Mancera realizado en Valdivia
Cuatro alumnas de la Escuela Pedro Pablo Lemaitre, quienes entre el 05 y 15 de enero de este año participaron en el XXI Campamento Musical Marqués de Mancera realizado en Valdivia ofrecieron una entrevista para compartir su experiencia. Se trata de las alumnas Javiera Annun, Casandra Sánchez, Beatriz Díaz y Francisca Andrade.

La docente Claudia Uribe, profesora de violín y viola, quien dirige la Orquesta Pedro Pablo Lemaitre dijo que las alumnas fueron seleccionadas gracias a una obra libre que grabaron en video, trabajo que fue evaluado por profesores de la Universidad Austral de Chile y del extranjero, compitiendo con todos los niños del país. Asimismo, indicó que la actividad es iniciativa de unos alemanes que se instalaron en Valdivia, y que reproduciendo el sistema europeo y norteamericano, generaron la instancia de un campamento de verano con clases orientadas a crecer en lo musical.

La actividad partió en la isla Mancera y hoy se realiza en Niebla por la cantidad de asistentes, donde se forma una orquesta básica, una orquesta juvenil y una orquesta de cámara, integrada por los profesores. Los niños reciben clases individuales, grupales y ensayos diarios de orquesta. Aunque en esta oportunidad, la profesora Claudia no asistió a la instancia, comentó que “de los 21 yo he asistido a once campamentos, soy una de los que inauguró, cuando no había luz ni agua”.

Javiera Annun (12 años) de séptimo curso dijo que lo más bonito del campamento fue la convivencia y poder tocar en una orquesta numerosa. Con respecto a su cercanía con la música, la estudiante comentó “hace tiempo mi tío me regaló un violín entonces cuando mi profesor de música dijo que habían clases en la escuela dije por qué no participar y así empezó todo esto”, agregando que a futuro quiere estudiar dirección orquestal. Su madre, Irma Uribe, llegó dos días antes que terminara el campamento, señalando que fue una experiencia preciosa “sobre todo el ver a mi hija y al resto de las niñas tocando en una tremenda orquesta, junto a profesores que vinieron de Francia, Estados Unidos, Brasil y otros países, quizás ellas no miden todo esto, pero una como mamá ve el salto que dieron. Ellas tienen una profesora muy exigente y llegaron muy bien preparadas, además que tienen un director que las apoya en todo”, señaló.
Casandra Sánchez (9 años) de cuarto curso, resaltó el valor de convivir con niños de otras ciudades en el campamento, señalando que lo más bonito para ella fue participar en una orquesta grande. Sobre su apego con lo musical dijo que “siempre me gustó la música, pero no sabía que iba a ser violinista, gracias a la profesora me decidí”. Su madre, Valeria Nahuelquín, dijo que le encanta que Casandra esté en la música, ya que le ayuda en relajación, concentración y desarrollo mental. Además indicó “lo mejor del campamento fue haberla visto tocar en una orquesta así, se olvida todo el gasto”, indicando que fueron los apoderados quienes financiaron el viaje.

Beatriz Díaz (12 años) de séptimo curso dijo aprendió muchas cosas en el campamento expresando que “fue primera vez que estuve en una orquesta tan grande, tocamos Reina del Tamarugal donde se juntó la orquesta avanzada con la preparatoria y éramos 100 personas, habían chicos que se paraban arriba de las sillas para tocar y lo más genial fueron las horas de orquesta, yo sentía emoción”. Su madre, Patricia Toro, dijo “mi hija como persona sensible y creativa que es, encuentra en la música un cauce donde expresar sus sentimientos y complementar todas esas cualidades que tiene. Para mí como mamá fue una bonita experiencia, con mucha dedicación, había que levantarse a las 07.00 de la mañana porque las clases empezaban a las ocho y las niñas regresaban a las once de la noche. Fue un sacrificio y una carga grande para ellas, pero ojalá más niños puedan participar en estas actividades porque los ayuda a desarrollarse como personas, a conocer otros jóvenes y trabajar en equipo”.

Francisca Andrade (12 años) de séptimo curso dijo que lo más importante para ella fue quedar seleccionada y poder tocar con una orquesta tan grande, señalando “a mí siempre me ha gustado la música y hace dos años toco un instrumento, el campamento fue una linda experiencia y la pasé súper bien”. Su madre, Alejandra Muñoz, destacó “nosotras vivimos la experiencia a concho porque viajamos dos días en bus y luego tomamos otro, fuimos las únicas internas del campamento, no conocíamos Valdivia pero nos acogieron muy bien. Fue una experiencia que les sirvió mucho a las chicas, tuvieron contactos con personas que no pensaban y ojalá que otras personas pudieran vivir esto y que se logre dar más espacio a la cultura. Todo esto gracias a la profesora que es quien incentiva a las chicas y les transmitió su experiencia”. Aunque según indicó sería ideal que se pudiera financiar los pasajes y no fuera tan caro para los apoderados.
Compartir