09 de Diciembre del 2018
MATRÓN DEL CESFAM 18 DE SEPTIEMBRE EMIGRÓ DE LA REGIÓN
FEBRERO
20
Se trata de Miguel Ángel Ávalos Rodríguez
Para quienes realizan un trabajo remunerado, los espacios en que desempeñan sus labores se convierten en un pedacito de hogar y sus compañeros y compañeras, en parte de sus familias. Cuando uno de sus integrantes se aleja, los sentimientos se confunden. Por una parte, la alegría por el futuro auspicioso del que se va, y por otra, la tristeza de no tenerlo en la convivencia diaria. Es lo que está ocurriendo en el equipo de salud del CESFAM 18 de Septiembre desde que el matrón Miguel Ángel Ávalos Rodríguez, comunicó que retornaba a Temuco, la ciudad que lo vio nacer y donde vive su familia de origen. El 03 de febrero, fue la fecha en que nuestro Miguel Ángel abandonó Punta Arenas con su familia, Giselle (su cónyuge) sus gatas Mota, Pelusa y Perla, y su tortuga Suky. Sin duda, un grupo numeroso que no olvidará su paso por estos parajes.

Miguel Ángel acumuló muchos recuerdos en la memoria del personal con el que trabajó, por su profesionalismo, su carisma, su trato afable, su buena disposición para colaborar, y por sobre todo, por sus talentos (y algunos, no tanto) con los que deleitó al equipo de trabajo, cada vez que se presentó la oportunidad.

Haciendo un poco de historia, Miguel Ángel llegó con sus padres en el año 1985 a Punta Arenas, específicamente, al barrio 18 de Septiembre. Siendo un niño más del sector, buscó curar sus enfermedades infantiles en el recordado Policlínico 18 de Septiembre, que hoy por hoy, es el recuerdo más preciado de buena parte del equipo de salud. Tanto él como Mirtha Mancilla (actual enfermera del CESFAM 18 de Septiembre), han guardado en secreto aquellas seguras ocasiones en que nuestro pequeño Miguel Ángel se entregó a los cuidados de esta profesional. Estudió en la escuela Portugal y en el liceo Juan Bautista Contardi, aun cuando se reserva los recuerdos de su paso por estos establecimientos educacionales, que sin duda alguna, son responsables de su personalidad histriónica. Estudió Obstetricia y Puericultura en la Universidad de Chile de Santiago comenzando su trayectoria profesional en las ciudades de Osorno, Puerto Natales y Puerto Williams.

Con la experticia que da la práctica, luego de 2 años y medio de peregrinaje por estas ciudades, fue contratado por la CORMUPA, desempeñándose media jornada en el CESFAM Thomas Fenton y la restante en el CESFAM 18 de Septiembre. En el año 2009 se estableció con jornada completa en el establecimiento que lo cobijó hasta enero de este año. Los cargos y tareas que asumió, desde entonces, son largos de detallar: Jefe de SOME, Jefe del Sector 2, Referente Rayen, Encargado OIRS, integrante de los Comités de Lactancia y de Calidad, integrante del Equipo Gestor, notero del equipo periodístico y hasta encargado de abrir la puerta a primera hora de la mañana, portero, como señala con orgullo (antes de que se integraran los Mayordomos a la atención primaria de salud). Era también, el encargado de manejar el ecógrafo de última generación con que cuenta el servicio de Maternidad del CESFAM, que es utilizado para hacer imágenes diagnósticas eco-obstétricas y ginecológicas. Sin duda, la tarea de mayor responsabilidad y mejor recibida por la comunidad beneficiaria.

Pero no son estos cargos ni tareas los que quedarán en la memoria de sus compañeros de trabajo sino aquellas celebradas gracias de nuestro personaje: maestro parrillero, payador, comediante, bailarín, artista del caño, maestro de ceremonias, participante de las gymkanas en la Semana de la Atención Primaria, cantante de karaoke y otras que de seguro quedan en el tintero. ¿Podrá alguien competir con este nutrido currículum de “talentos”?. Dicen algunos que con su discurso de la cena de despedida que le ofrecieron sus compañeros, podría agregar una nueva gracia, la de “experto en coaching” o “relator motivacional”. No te preocupes Miguel Ángel, en lo que “nos resta de vida”, serás recordado con el mismo cariño de siempre.
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